martes, 8 de abril de 2014

MEDIA MARATON DEL SELLA.


Fecha: 05-04-2014.

Lugar: Oviedo.

Distancia: Media maratón (21,097 Km). No homologada.

Tiempo: 1h57:57 (Oficial de 1h58:06)

Precio: 12 Euros.

Comentario:
Tengo que decir que no tenía pensando para nada correr esta media maratón ya que mis preferencias para este día eran salir a caminar por la montaña, pero dados los ánimos de Raquel para que la corriera y pensando que igual me podría venir bien una tirada larga para seguir preparando futuras medias maratones, decidí con ciertas dudas por mi parte el correr dicha carrera, totalmente desconocida para mí y a pesar de que en un principio no me atraía mucho la idea de correrla.

Una de las cosas buenas que tenía esta carrera era que le permitían a uno apuntarse el mismo día de la carrera, así que tras llamar a la organización, en concreto al organizador Javier Peña, un tío que por teléfono me pareció muy majo, las dudas empezaban a disiparse y el jueves parecía que la idea deportiva para el sábado iba inclinándose más bien por correr esos 21 km de Arriondas-Ribadesella.

Entrevista en la COPE al organizador de la prueba.

Así que el sábado 05 de Abril, puse rumbo a Ribadesella para llegar a dicha localidad a las 14h15 con el objetivo inicial por mi parte de pillar el bus que ponía la organización a las 15h para trasladar a los corredores a la localidad punto de inicio de la carrera, Arriondas, llegando tras unos 20 minutos de viaje a dicho localidad, donde tras caminar unos centenares de metros, el pequeño pelotón de 22 corredores íbamos a llegar a la Casa de Cultura de Arriondas, lugar donde daban los dorsales y uno se podía inscribir.

Tras el pago de 12 Euros y recoger el dorsal (810 me dieron en esta ocasión), me fui hasta el parque cercano de Arriondas para hacer algo de tiempo e ingerir algo de líquido mientras me comía un plátano.

Acto seguido me fui a tomar un café con bayles y un cuarto de hora después me fui a prepararme y depositar la pequeña mochila que llevaba, en una bolsa de basura que enumeré con el número de mi dorsal para que luego me la llevaran a Ribadesella para recogerla a mi llegada a la meta.
Nada más dejar la bolsa en cuestión ya vi a Raquel y Luis y poco después llegaba Mariane con su marido a poco más de media hora para el comienzo de la carrera.

Como quedaba todavía media hora, nos fuímos a tomar otro café (en mi caso) con un buen chupito de bayles y acto seguido ya nos fuímos para la salida, situada en la calle principal de Arriondas.

Decir que Raquel estaba muy nerviosa según comentaba ella ya que el trayecto hasta Arriondas desde Ribadesella, le había parecido muy largo para luego tener que volver haciéndolo pero corriendo.

En esta carrera no calenté prácticamente nada y tampoco ésto me preocupaba en exceso, ya que pensaba que ya tendría tiempo para ir calentando a medida que la carrera fuera avanzando y en este día como la marca para el menda era lo de menos no me importaba empezar a correr con el cuerpo frío ya que me había apuntado a la carrera para hacer un rodaje largo y seguir acostumbrando al cuerpo a correr por el asfalto, así que el único calentamiento que hice fue dar una pequeña vuelta de unos 500m por Arriondas acompañado de Raquel,

Al final éramos sobre 300 inscritos en esta carrera, así que se podía considerar dicha carrera como una carrera bastante familiar, cosa que me gustaba mucho después de la dos últimas (en León y en Oviedo un poco masificadas para mi gusto).

Los 4 runners en la salida.

Dieron la salida, puse el crono a cero y empezamos a correr juntos los 4 runners esos metros iniciales que nos iban a llevar dirección Oviedo, ya que la carrera para cubrir la distancia requerida daba un largo rodeo para sacarnos de la zona de Arriondas y dar la vuelta al pueblo por la variante de la carretera nacional.

Me tomé muy tranquilo esos primeros centenares de metros y al poco rato ya iban Raquel y Luis corriendo unos metros por delante del menda y yendo Mariane un poco más retrasada de mi posición, así que yo iba tranquilamente corriendo en medio de ellos, disfrutando de esos primeros centenares de metros y disfrutando también del paisaje verde que rodea la localidad de Arriondas.

Se dejaba atrás el polígono donde está situado el hospital de Arriondas, para tras superar un corto tramo en ascenso alcanzar la carretera general N-634, la cual nos iba a llevar a todos los atletas hasta Ribadesella.
En esos primeros centenares de metros por esta carretera hasta el cruce de Cangas de Onís, aproximadamente, fui hablando con una chica que me había alcanzado y según me comentó, esta carrera era su segunda media maratón ya que la primera había sido en Avilés.

Tras alcanzar a Raquel y Luis, la chica se fue alejando progresivamente y yo continué corriendo acompañado de la pareja y bastante relajado en mi forma de correr.

A nivel físico no notaba molestias en las piernas y cadera.
Lo que si que iba notando un poco era algo de carga muscular a nivel de los isquiotibiales izdos, pero no era nada preocupante ya que otras veces me había pasado y la experiencia me decía que a medida que la carrera fuera avanzando, dichas molestias irían desapareciendo poco a poco.

Decir que el perfil de la carrera era un poco engañoso ya que aunque sobre dicho perfil la carretera tendría que ir descendiendo poco a poco en busca del puente sobre el Sella en su desembocadura en Ribadesella, resulta que tras el cruce de Cangas, la carrera avanzaba con algunos tramos que iban ascendiendo y perdiendo altura suavemente.

Transcurrieron algunos centenares de metros y al poco rato, cuando me di cuenta estaba unos metros por delante de Raquel y Luis y entonces como iba muy cómodo decidí seguir tirando al mismo ritmo que para nada en esos momentos era cansino.
Iba en persecución de algunos corredores y de la chica del inicio de la carrera, dándola alcance a los 2 ó 3 Km desde que nos había dejado a los tres.

La saludé de nuevo y con un ritmo continuo pero tranquilo, me despegué poco a poco de ella para seguir corriendo entretenido de las guapas vistas que ofrecía el recorrido de este día.

Algunos paneles situados en la carretera nos iban anunciando a los corredores los puntos kilométricos por los que pasábamos y cuando me di cuenta de repente vi el del km 10 y al mirar el crono observé que llevaba un tiempo de 54:20, bastante bien para lo que esperaba para ir haciendo un rodaje largo, así que sin aminorar el ritmo pero yendo bastante regular en mi zancada fui abordando los siguientes kilómetros bastante bien a todos los niveles (respiración y sobre todo a nivel físico ya que los isquiotibiales parecían haberse tranquilizado y sin ningún pinchazo a nivel de la cinta iliotibial).

El menda en algún tramo de la carrera.

Me notaba que iba en un plan un tanto conservador en la forma de correr ya que podía ir algo más deprisa pero iba renunciando a ello ya que quería completar los 21 km de forma que terminara con mejores sensaciones que en León.

Iba entonces corriendo y disfrutando de la carrera dirección al cruce de Llovio cuando a falta de un km y medio para alcanzar dicho cruce y tres km más para la meta, me saltó la voz de alarma cuando en una zancada el gemelo izquierdo me hizo un pequeño amago de querer subirse, resultando que a los pocos metros, ¡zassss..! y otro amago aparecía en forma de aviso, así que no me quedó mas remedio ante tales avisos, los cuales me estaban indicando que los gemelos estaban ya algo cargados por el asfalto, de aminorar un poco la marcha e ir algo más tranquilo, intentando controlar (cuando me acordaba) el cómo daba la zancada e intentando ir con la puntera del pie izdo un poco elevada por delante para evitar que el gemelo se me subiera.

Pese aminorar un poco la marcha alcancé a un chaval que iba con un ritmo ligeramente inferior al mío, así que nada más alcanzar la glorieta de Llovio y en una pequeña subida le adelanté con el objeto de despegarme de él.

Lo malo que la alegría duró muy poco ya que a las pocas decenas de metros, el chaval volvió a pasarme ya que al intentar yo incrementar el ritmo al estar la meta muy cerca (algo más de dos km…), los gemelos parecían quejarse cada vez más en cada intento por ganar segundos al crono, no teniendo más remedio que seguir corriendo detrás del chaval ese par de km que me quedaban para la llegada.

La verdad me dio un poco de rabia, no por el hecho de no haberme podido despegar de él, sino por que intenté darle algún relevo pero me fue imposible por el tema de los gemelos y así se lo iba diciendo en carrera, que perdonara pero que no le podía dar relevo por el tema de las piernas y él iba contestándome que estuviera tranquilo por ello.

Mientras tanto, otro recuerdo que tengo de este tramo final de la carrera fue que a ambos, nos adelantó una chica que iba estilo “Pipi Calzaslargas” (lo digo por el tema de las coletas que llevaba) y a la cual había adelantado hacía ya algún kilómetro, pero en esos dos últimos km nos pegó una buena pasada y poco a poco se fue despegando de nosotros y a la cual hubiera podido seguir sin problemas de no haber tenido claras molestias en los gemelos.

Como digo, los últimos km transcurrieron sin más novedad que los gemelos amenazándome con fastidiarme por completo la carrera, así que fue un poco alivio el enfocar la recta de llegada y ver la pancarta al final.

El menda enfocando esos últimos metros finales.


Mientras corría esos últimos metros me dio por mirar el crono y vi que tendría que acelerar en lo que pudiera la marcha para bajar de 1h58, así que los últimos  30-40 metros pegué un pequeño sprint para marcar mi reloj un tiempo de 1h57:57 y oficial de 1h58:06.

Decir que nada más parar me detuve en seco y yo creo que eso me ocasionó alguna pequeña sensación de mareo (que me duró algún minuto) que no evitó para ver que Luis y Raquel llegaran unos pocos segundos detrás del menda.

En cuando a las sensaciones de la carrera comentar que me encontré muy bien a nivel de respiración y fatiga y en cuanto al tema físico acabé muy satisfecho con los temas que me podían preocupar un poco como eran las molestias en los isquiotibiales (empezaron en los inicios de la carrera pero luego fueron desapareciendo) y las molestias en zona de la cadera y cinta iliotibial, las cuales no dieron señales de vida en ningún momento de la carrera (ni en el Km 0 ni en el Km 21).

Creo que puedo decir que me voy adaptando poco a poco a correr por superficies duras ya que si en las primeras carreras del año pasado y corriendo 10 km, al acabar notaba pinchazos en la parte exterior de la rodilla izda y molestias en los isquiotibiales, ahora tras este pequeño tute de este último mes con dos medias maratones y una carrera por medio de 10 Km, no he notado molestias a nivel físico, así que estoy muy satisfecho por como esta yendo el año de momento.
La marca de hoy era lo de menos y en cuanto al objetivo del día puedo decir que se cumplió con creces al hacer un rodaje largo, encima en una “carrera oficial” y no al lesionarme ni notar molestias al final.

En cuanto al tema de los gemelos no tienen importancia alguna ya que considero normal que se puedan cargar al no estar el cuerpo acostumbrado a correr tanto por asfalto.

Después de llegar los tres, nos fuimos a por la bebida isotónica y a coger algo de fruta y nos pusimos para ver como iban llegando el resto de los corredores y en especial Mariane, quedando las chicas al final muy satisfechas por haber debutado con éxito en una media maratón.

Foto de los cuatro en la zona de la meta.


Quedé en el puesto 253 de 282 que acabaron la prueba, la cual me pareció que estaba bien organizada para los pocos apoyos de los que cuenta los organizadores o más bien el organizador, así que todo mi aplauso para ellos.

Como anécdota de la jornada resulta que Raquel en su primera participación en una media, va la chavala y hace podio, ganando un trofeo para el grupo de runners que tenemos montado y a la prueba gráfica me remito de lo que acabo de decir.

Por último decir que la carrera aunque transcurría con la carretera abierta al tráfico no me dio en ningún momento la sensación que pudiera ser peligrosa para los corredores.

Y finalmente al llegar a casa me hice la típica foto con la camiseta que nos dieron de recuerdo de la prueba.






martes, 1 de abril de 2014

10 km OVIEDO REXONA STREET RUN.


Fecha: 30-03-2014.

Lugar: Oviedo.

Disancia: 10 Km.

Tiempo: 50:58 (Oficial de 51:45).

Precio: 12 Euros.

Comentario:
Aparecía esta carrera en el calendario popular de las carreras en mi ciudad, así que a pesar de algunas dudas sobre si participar o no en la misma, decidí apuntarme (animado en parte por Raquel…), aunque es verdad que el recorrido no me motivaba mucho por la dureza que tenía sobre el plano, con algunas subidas de cierta dureza que pensaba que se dejarían notar bastante en las piernas.

Por otra parte pensaba que sería un buen entrenamiento para las piernas el correr por dichas subidas ya que las anteriores carreras que había corrido habían sido más o menos llanas, así que me planteé la carrera como un entrenamiento sin marcarme ningún objetivo en cuanto al tiempo y ver qué tiempo podía realizar al final.

Cartel de la prueba.


Recorrido de estos 10 Km Rexona de Oviedo.


La verdad suponía que igual estaría cerca de los 54 o 55 minutos por el tema de las cuestas, resultando que al final por lo que se vió fui bastante pesimista en mis previsiones pero ahora mismo, después de la carrera si tuviera que señalar unos posibles tiempos orientativos repetiría exactamente los mismos que había pensado inicialmente.

Por otra parte no llegaba del todo bien a esta carrera ya que a partir del jueves me empezó a dar bastante dolor de garganta y tenía bastante congestión nasal, yo creo que por haberme pasado bebiendo bebidas frías el fin de semana anterior después de correr 10 km el sábado y otros 10 km haciendo series el domingo en el Parque de Invierno.

Así que los días anteriores a la carrera estuve intentando cuidarme un poco tomando abundantes líquidos, miel y algo de medicación, aparte claro está, de dormir todo tapado pareciendo la momia de Tutankamon intentando sudar lo más que me fuera posible. (Otras veces me había salido bien, así que esta vez pensaba que sería igual y la verdad no me equivoqué para nada).
Combiné las medidas anteriores con una alimentación digamos bastante sana a base de proteínas e hidratos de carbono, estos últimos tanto en forma sólida como líquida y viéndome como me salió la carrera al final, parece que me funcionó bastante bien el tema alimentación en esta ocasión.

En esta ocasión la carrera en mi opinión era un poco pronto (y mira que a mí me encanta madrugar…) ya que la salida de la misma estaba marcada para las 10 de la mañana, coincidiendo la carrera con el fin de semana en el que adelantaban la hora, así que se puede decir que el madrugón fue por así decirlo por partida doble.

El día anterior me acerqué al centro comercial de Los Prados a recoger el dorsal de Raquel y el mío propio (me tocó el 557) y la bolsa del corredor que daban de recuerdo de esta carrera, la cual contenía el famoso vale 2x1 para el balneario de Las Caldas (me quedan cuatro con éste), una lata de caldo de navidad Aneto, un bote de desodorante Rexona, una camiseta conmemorativa de la carrera y algo de propaganda.

Foto de la bolsa del corredor, así como de la camiseta de la carrera.



La noche anterior no dormí nada bien, ya que pasé la noche dormiendo a base de  pigazos y dando bastantes vueltas en la cama ya que me había pegado una buena siesta por la tarde, levantándome al final a las 07h45.
Tras la ducha y el posterior desayuno a base de un zumo de melocotón (me estoy aficionando bastante a los zumos esta última temporada ya que veo que tienen muchos hidratos de carbono por cada 100 ml…), dos tostadas con miel (también la miel es una fuente acojonante de hidratos…), un plátano y un colacao y tras algunos preparativos posteriores puse rumbo a casa de mis padres para aparcar el coche y esperar a que llegara Raquel ya que había quedado con ella en dicho lugar.

Una vez que llegó Raquel, la cual ya había aparcado casi al lado de donde yo estaba, nos encaminamos hacia la C/Uría, lugar donde estaba instalada la salida y llegada de la carrera.

Pero antes de llegar a dicho lugar, paramos a tomar el clásico café con bayles (y que no falte…) en la confitería Balbona, situada a escasos 200 metros de la pancarta de salida, el cual si tengo que ser sincero no me prestó mucho como tampoco a Raquel.

Acto seguido nos encaminamos a la zona de la salida donde ya había muy buen ambiente con multitud de corredores ya calentando.
Nos dirigimos entonces a la zona del guardarropa a dejar las mochilas con algunas prendas (primera vez que utilizo dicho servicio en una carrera popular).

Al poco llegó Mariane y el menda dejó a las chicas para ponerse a calentar unos 20 minutos antes que empezara la carrera.

Tras trotar un poco y realizar algunos estiramientos, me fui dirigiendo a la zona trasera del pelotón para ver si veía tanto a las chicas como a un chaval al que sigo desde hace tiempo a través de su blog, Rafa del blog “Maratonman”.

Mas que yo localizarle, fue él quién me localizó a mí, aunque según me dijo ya había visto a Raquel, quién le había advertido que le estaría buscando.
Tras intercambiar algunas impresiones sobre la carrera, entrenos y demás, ya nos preparamos atentos para la salida.

Momentos de nerviosismo en la parte delantera de la marea de corredores, ya que algunos parecían no encontrar el lugar exacto para comenzar la carrera (obsérvese en la foto la postura zombi del corredor de negro con el dorsal 36 con la postura de brazos caídos…).


Dieron la salida, tardando unos 47sg en pasar dicha pancarta y de repente veo que Rafa sale disparado sorteando corredores con el objetivo, que si no recuerdo mal, me había dicho de intentar los 24 minutos en los primeros 5 Km.

Yo por mi parte siempre prefiero ir de menos a más ya que me cuesta coger ritmo desde el principio, así que por lo menos para mí en esta ocasión me hubiera resultado imposible en caso de querer seguirlo.

En cuanto a las chicas suponía que estarían por delante, así que tenía la esperanza y motivación de perseguirlas y ver si las veía (a Mariane no la vi por ir de azul yo creo, viendo en cambio a Raquel con su peculiar atuendo deportivo…).

Un par de fotos del comienzo de la carrera.



En cuanto a la carrera la dividía en dos partes claramente diferenciadas.

La primera algo más liviana tenía lugar hasta el km 4,6 aproximadamente, comenzando entonces a correr yendo a mi ritmo con el objetivo de no desgastarme para afrontar la segunda parte del recorrido (más dura), sin obcecarme como en otras ocasiones con el tiempo a realizar y la verdad creo que me salió bastante bien.

Otra guapa foto con el pelotón marchando a lo lejos en los momentos iniciales de la prueba por la C/Uría.


Tras la recta llana de la C/Uría se torcía a la C/ Independencia para afrontar el primer tramo ascendente de la carrera, el cual afronté muy bien (si que es cierto que las fuerzas estaban al 100% y que tampoco era muy pronunciado), continuando este tramo en la C/ Arquitecto Reguera para acabar este ascenso a la altura de la zona de la puerta principal del Hotel Reconquista.

Se alcanzaba entonces dicha zona para afrontar un descenso que se agradecía para ir en busca del segundo tramo ascendente de la jornada que empezaba girando a la derecha hacia la C/Marqués de Pidal.

Nada mas torcer el terreno ya se inclinaba y se notaba en las piernas que la pendiente había aumentado con respecto a la subida anterior.

Después de esta C/Marqués de Pidal se torcía a la derecha a la C/CondeToreno para continuar subiendo en una pendiente similar a la calle del marqués y donde el ritmo se iba a seguir ralentizando durante un par de centenares de metros más, aproximadamente.

Al final de Toreno se torcía a la izda para llegar a la C/Sta Susana, donde ya se retomaría otra vez otro largo tramo llano de casi medio kilómetro.

En mi caso, en todos estos tramos, iba regulando y corriendo bastante cómodo sin notar molestias a ningún nivel físico e iba poco a poco adelantando a corredores que habían salido un poco antes que yo.

Llegaba tras torcer a la izda en la parte final de Sta Susana a la primera bajada pronunciada del día, la de la C/Rosal, calle donde estaba situada la pancarta del 2º km.

Descendí dejándome llevar por todo el peso del cuerpo y al llegar a esta pancarta vi que llevaba una media de 05:20 el Km en los dos primeros km que había realizado.

Tengo que decir que estaba corriendo por sensaciones y hasta ese momento eran bastante buenas, así que ese tiempo me daba un poco igual, fueran unos segundos por arriba o por debajo del crono marcado en ese instante de carrera.

Esta pancarta estaba situada en la parte inferior del Rosal que enlaza con la C/Cabo Noval, así que tras acabar de descender el Rosal tocaba giro a la izda para afrontar el tramo llano del famoso militar.

Destacar que en estos primeros km a pesar que éramos casi 1.300 los participantes la carrera iba bastante fluida y no había muchos problemas para ir avanzando y adelantando corredores poco a poco.

Llegábamos entonces a la zona del parque S. Francisco, donde íbamos a bajar por la C/ Marqués de Sta Cruz para enlazar con la C/Fruela con el objetivo de dar la típica vuelta que se tiene dada muchas veces en las carreras en Oviedo a la manzana donde está situada la Universidad de Oviedo.

La carrera iba a salir de nuevo a la C/Uría para pasar por la misma pancarta de salida.

En estos momentos no habíamos llegado ni al km 3 de carrera y el menda como casi siempre ya estaba encabezando y tirando del grupo en el que iba incluido.
(Esto de encabezar y tirar de un grupo de corredores se puede decir que solo lo hacemos los líderes, estando al alcance de muy pocos ahora mismo en el mundo…jajaja).

Seguía muy cómodo, quizás de las carreras más cómodas en las que me he encontrado desde el principio, a pesar que no había calentando el tiempo que habitualmente suelo emplear para el calentamiento, pero me notaba fluido y ágil en la zancada y bien a nivel de las caderas y piernas.

Tocaba de nuevo la recta de Uría donde estaba situada la pancarta del km 3.

Al paso por dicha pancarta pasé de mirar el crono ya que iba disfrutando mucho de las sensaciones y muy despreocupado del tiempo que podía llevar a esta altura de carrera.

Tras la recta de Uría la carrera tomaba la calle opuesta a la de la primera vuelta (C/Independencia), ya que tiraba por Melquiades Álvarez para en un tramo de descenso sacarnos a la zona de la Plaza del Carbayón.

Seguía bien y extrañado de no haber visto a las chicas durante el tramo de carrera que llevaba, así que tocaba seguir corriendo e iba pensando ¡Vaya como galgan éstas hoy…!.

Justo en el ligero tramo con cierta pendiente de la Pl del Carbayón, veo a una veintena de metros una cabellera rubia y un atuendo deportivo que me sonaba, era Raquel.

En el tramo final de subida de dicha plaza la alcanzo y la verdad no me paro nada a hablar con ella ya que iba muy cómodo y tampoco quería romper el ritmo que llevaba (¡Para una vez que iba fluido, no me iba a parar a charlar ya que tenemos toda la semana para hacerlo…!).
La saludo y mientras la paso, me dice..¡Joséeee que vi a Maratonman…!, respondiéndole el menda que ya había estado hablando un rato con él y acto seguido continuo con mi marcha en el tramo llano de la C/Jovellanos.

Suponía en estos momentos que si acababa de adelantar a Raquel, a Mariane ya tenía que haberla pasado y no la había visto.

Poco a poco llegaba ya el km 4 y se iba acercando la zona del 4,5 km, final de esa primera parte en la que había dividido la carrera.

Después de la C/Jovellanos, en un corto tramo de descenso, se pillaba a la derecha la C/Paraíso, la cual me iba a llevar hasta la zona del Postigo alto, lugar de comienzo de la subida más importante y temida de la jornada, la del Campillín.

Aquí comenzaba la segunda parte de la carrera, parte que consideraba más dura que la primera, al constar de tres tramos ascendentes importantes.

El primer tramo estaba a punto de “sufrirlo” ya que empezaba a correr por el Postigo Alto, camino de un lugar especial para mí como es la Plaza de Santo Domingo ya que es la plaza del colegio donde estudié toda la vida, los Dominicos.
Las piernas poco a poco se iban adaptando al ligero tramo de subida del Postigo y a los inicios más suaves de la  C/Padre Suarez.
Al llegar a la plaza mencionada anteriormente, la pendiente se incrementaba de forma radical durante unos 300 metros, así que no tuve más remedio que ir corriendo procurando ir con la espalda recta e ir avanzando con zancadas algo más cortas que las que llevaba hasta ese punto.
Si que es verdad que aunque la subida en sí me costó bastante menos de lo que me había imaginado desde casa, también es verdad que esta pendiente se dejó sentir bastante en las piernas mientras iba superándola.

En esta subida se encontraba el paso intermedio del km 5, así como el puesto de avituallamiento donde pillé un botellín, pegándole un par de sorbos (sigo sin pillarle todavía mucho el truco a ésto de beber mientras se corre…).

Tras esta subida que como digo superé mejor de lo esperado y tras una pequeña curva de herradura, tomaba el inicio de la C/Arzobispo Guisasola, camino ya del Km 6.

Si hasta el momento estaba corriendo por calles muy conocidas por mí, ahora venía un tramo de km y medio en que se podía aplicar aquello de “conocerlo como la palma de la mano”.

Se descendía un corto tramo para llegar al tramo más largo de ascenso que tenía la carrera de hoy, el tramo de la C/Campomanes con Glez Besada y desvío posterior a la derecha para seguir subiendo por la C/Perez de Ayala.
Tramo éste que venía que me lo tomé con “cierta tranquilidad”, reservando fuerzas y no yendo todo lo rápido que hubiera podido ir.

Pasaba a ritmo por la pancarta del km 6, situada en la Pl S. Miguel y poco después, cuando me dí cuenta, ya estaba a las puertas del Auditorio, habiendo superado este tramo con bastante facilidad.

Llegaba ahora un tramo muy cómodo para las piernas con tramos de descenso y algunos llanos que me iban a llevar de nuevo a la C/Uría, saliendo a la misma, por la C/Gil de Jaz o más bien por la acera de dicha calle ya que todos fuímos corriendo por esta acera a causa del tramo adoquinado que consta esta calle.

Al poco de salir a la calle principal de Oviedo, aparecía el km 8 y cuál fue mi sorpresa que cuando me dio por mirar el crono en este punto veo que llevo un tiempo de 40:50 aprox, así que corriendo por el corto tramo llano de Uría, ya empezaba la calculadora mental a realizar sus cálculos para ver por qué tiempo estaría en meta.

Sabía que estaba en tiempo de superar mi marca de Lugones, sobre todo por las sensaciones tan buenas que seguía teniendo, así que si hacía el último par de km a una media de 05:20 el Km estaría en récord personal del último año en 10 Km.

Después de C/Uría la carrera me llevaba de nuevo a la C/Conde de Toreno para afrontar la última subida del día, subida fuerte ya desde su inicio y la cual calculo yo que que debe tener unos 400 m de longitud.

Superé muy bien esta subida y cuando llegué a la conexión con la C/Sta Susana notaba que no había ralentizado mucho el ritmo, así que tampoco parecía que hubiera perdido mucho tiempo en el crono.

Venía ahora el largo tramo de la C/Sta Susana y tras girar a la izd, tocaba ahora bajar por la C/Quintana, calle en fuerte pendiente que las piernas agradecieron bastante.

Quedaba ya 1 Km y lo peor ya había pasado y con resultados más que satisfactorios para mí ya que había disfrutado mucho de la carrera, no había notado ninguna molestia a nivel físico y había superado las diferentes subidas del día con resultados muchísimo mejor de lo que me hubiera podido imaginar.

Lo del crono parecía una recompensa extra que me llegaba al final de la carrera, así que sin aminorar la marcha por la C/Cabo Noval, salí otra vez al Parque S Frco y de ahí a la C/Fruela de nuevo.

En todo este tramo anterior, al levantar la cabeza me había parecido ver la camiseta de Rafa unas decenas de metros por delante, el cual parecía correr también bastante suelto.

Decir por otra parte que me negué a mirar el crono durante este par de Km últimos ya que notaba por las sensaciones y por cómo iba corriendo que debía ir a un ritmo aproximado de unos 5 minutos el Km y ello me estaba sirviendo para superar el récord de 51:35 de Lugones.

Tras la C/Fruela ya quedaban unos 500 m para la llegada, así que tocaba giro a la izd para las C/Pozos y C/Ramón y Cajal, para sin aminorar la marcha seguir en persecución de Rafa que en parte y sin saberlo él me estaba sirviendo algo de liebre en estos últimos centenares de metros.

Afronté ya el tramo de la C/S. Francisco, tramo en el cual el firme se volvía algo resbaladizo, así que con la precaución de no fastidiarla en este tramo ya avancé para afrontar los últimos 50 metros en la C/Uría antes de la pancarta de la llegada.

En el momento de empezar a correr por esos 50 metros últimos de la carrera, me dio por mirar el crono y viendo la posibilidad de bajar de los 51 minutos reales, sprinté esos metros finales para parar el crono en 50:58, tiempo real que me tomó la organización, el cual difiere en un par de segundos sobre el tomado por el menda que fue de 50:56, asi que daré por bueno el tiempo real que aparece en la clasificación oficial.

Foto en este último tramo alcanzando al corredor del dorsal 386 y comenzando el pequeño sprint que me llevaría a la meta, pudiéndose ver la cara de sufrimiento del dorsal 689 intentando no perder “rueda” con el menda.


Acabé en el puesto 774 de 1.156 que acabaron la prueba, estando sobre 1.300 corredores inscritos que ahora mismo está bastante bien, aunque la verdad no corro por el puesto que pueda ocupar, sino que corro más bien por bajar el crono si la ocasión lo permite, aparte claro está de disfrutar de la experiencia de cada carrera que por lo que estoy viendo en el último año, dicha experiencia es diferente en cada una de ellas.

Más datos estadísticos:

El tiempo oficial de esta carrera fue de 51:45.

En el punto intermedio de la prueba donde tomaban el tiempo de paso, marqué un crono de 26:26. (Dicho punto estaba situado en la zona del km 5, aunque desconozco si coincidía con exactitud en dicho punto kilométrico).

En la categoria M40 quedé el 128 de 177 corredores.

El desfase entre la salida de la carrera y mi paso por la pancarta inicial fue de 47 segundos.

Nada más cruzar la llegada me reuní con Rafa, el cual había llegado unos segundos por delante del menda, yendo entonces los dos hablando hasta el puesto de bebidas donde pillé la correspondiente bebida isotónica.


Resumiendo, tuve buenas sensaciones durante el transcurso de la carrera a todos los niveles y el haber recuperado muy bien nada más cruzar la meta y el día posterior a la prueba me hacen ser bastante optimista para futuras carreras, en concreto para la Media de Gijón que se celebra en un mes.

La carrera me gustó mucho, tanto por el ambiente como por la organización, así que ya tengo otra carrera apuntada para correr fijo los próximos años y ya van unas cuantas apuntadas en la libreta.

En cuanto al circuito pensé que por las cuestas que tenía me costaría mucho más de lo que me costó y mientras escribo ésto, pienso que parezco ser el espíritu de la contradicción ya que cuando todo el mundo decía que la carrera de Oviedo no era para hacer marca, voy yo y realizo récord personal desde que reinicié las carreras hace algo menos de un año, después de la lesión de isquiotibiales y cinta iliotibial.

Creo que la marca realizada en este carrera parece indicar que ahora mismo y cuidándome un poco la semana previa de cada carrera y no obcecándome con el tiempo a realizar desde el inicio de las carreras, ahora mismo estaría por debajo de los 50 minutos en los 10 Km y cerca de 1h50 en Media Maratón, pero esto que digo ya se verá próximamente (todo esto que digo si la cinta iliotibial dichosa me respeta).

Otra conclusión que parezco que noto es que el cuerpo parece ir teniendo muy bien asimilada la distancia de 10 Km, ya que tras las primeras carreras que disputé de esta distancia notaba a los días siguientes alguna molestia en isquiotibiales, cadera y pierna, resultando que en las 2 ó 3 últimas no vengo notando nada tras acabar las mismas.

Por último comentar y no sé si son paranoias mías o tiene una base científica cierta, que la carrera me salió mucho mejor de los esperado gracias a que llegué a la misma con bastantes carbohidratos consumidos el par de días antes.
De todas formas seguiré probando y experimentando “cosucas” para las carreras. (El tema de los dátiles en las carreras ya lo tengo desechado gracias a la experiencia de la Media de León ya que si al beber no le tengo pillado todavía el tranquillo, hay que imaginarse entonces el comer... Igual pruebo ahora a ver qué tal con los famosos geles de hidratos…).

Y como conclusión final y la verdad por encima de resultados, de bajar tiempos y demás, estoy ahora disfrutando más del atletismo que cuando hacía en los 1.000 m tiempos de 03:06 , compitiendo por los años 80 en campeonatos autonómicos.

Después de estas conclusiones y observaciones que acabo de realizar, decir que después de estar con Rafa y su mujer, a los cuales me prestó conocer después de seguirlo a él a través de su blog, fui en busca de las chicas, las cuales estaban reunidas y por lo que me pareció ver estaban bastante contentas con la experiencia de estos 10 Km Rexona de Oviedo.

Tras estar un buen rato hablando y tras encontrarnos con otra compañera de curro, Lidia y su hijo, las dejé hablando y me dirigí a recoger el coche e irme a duchar a casa.

Después de la ducha me iría hasta Lastres a comer las II Jornadas de la Xarda en el Restaurante el Cafetín y luego acto seguido a ver a mi padre y para casa.

Ahora la próxima carrera fija que tengo en mente es la Media de Gijón, aunque supongo que caerá alguna en Abril, como la de Las Caldas.

Para este Sábado que viene tendría la Media del Sella, pero la cabeza me dice que no participe y el corazón que sí, así que no sé lo que haré todavía.

De todas formas tengo el tema montaña como una opción para este día, ya que me apetece mucho por hacer algo diferente y cuidar un poco el cuerpo a nivel físico.

Ya se verá, así que hasta que venga la crónica de la próxima carrera y como decían en los dibujos animados hace años...

¡ESTO ES TODO AMIGOS...!