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jueves, 22 de octubre de 2015

PUENTE DE OCTUBRE (DONOSTI – CASTRO URDIALES). 4º DÍA. “CASA XICO” - MESTAS DE ARDISANA. (LLANES).



4ºDía. “Casa Xico” en Mestas de Ardisana (Llanes).

Día: 11-10-2014.

Comentario:
Nos levantamos en un día lluvioso y bajaríamos a desayunar al restaurante-cafetería del hotel ya que dicho desayuno en esta ocasión iba a estar incluido en el precio de la habitación.

Dicho desayuno se puede decir que estuvo bastante bien en todos los sentidos y tras el mismo ya íbamos a dejar el hotel con rumbo hacia la zona de Llanes, concretamente a un pueblo perdido llamado Mestas de Ardisana para comer en un lugar que no conocía, “Casa Xico", lugar que había recomendado a Noelia su hermano ya desde hacía ya bastante tiempo y al que por unas u otras razones nunca había acudido.

Habíamos reservado el día anterior para comer en dicho lugar y dado el tiempo “peor” que malo que tuvimos durante todo el trayecto de vuelta hacia Asturias, logramos contactar con el bar para adelantar cerca de una hora la comida ya que la misma estaba ya reservada “en parte” (digo en parte porque el día anterior hubo que decir el número de verdinas con pantruque que íbamos a comer).

Hubiéramos parado en Santander capital o en San Vicente de la Barquera pero dado el tiempo asqueroso que durante todo el trayecto con el coche nos hizo, decidimos tirar directamente para el bar-casa de comidas del día, “Casa Xico”.

Algo de publicidad de esta casa de comidas.


Un par de imágenes de la entrada del bar.





Alguna foto de recuerdo del interior.


Y la comida de este día finalmente sería.

Verdines con pantruque, que estaban ¡buenas no, lo siguiente…!.
(pediríamos otra ración más sobre las dos que inicialmente nos pondrían).


¡Marchando cebollas rellenas…!. Bien las cebollas pero en mi caso no me dan mucho más.


Tres de tortos con huevos y chorizo de casa, que acostumbrado a veces al tipo de torto que suelen dar (con demasiada masa de harina), éstos se hacían al estómago bastante ligeros para lo que suele ser este tipo de comida por ambientes rurales y no tan rurales.


Acabaría la comida con una ración de tarta de nuez, la cual estaba muy buena.


Al final muy buena comida en un sitio que no defraudó para nada y que me sirvió también para conocer una pequeñísima zona de la geografía asturiana.


Después de la comida ya nos iríamos directamente hacía Gijón a recoger, en nuestro caso, el coche finalizando un estupendo viaje que resultó “de matrícula” en todos los sentidos, así que habrá que repetir alguno más sin esperar otros diez años.

martes, 20 de octubre de 2015

PUENTE DE OCTUBRE (DONOSTI – CASTRO URDIALES). 3º DÍA. COSTA GUIPÜZCOA - VIZCAYA.



3ºDía (2ª Parte). Costa Guipúzcoa – Vizcaya.

Día: 11-10-2014.

Comentario:
Dejábamos en esta mañana nublada la ciudad donostiarra para coger dirección de Cantabria, concretamente a Castro Urdiales que era donde teníamos pensado pasar la noche.

La ruta que íbamos hacer nos iba a llevar a transitar por carreteras pegadas a la costa vasca con incursión en algunos de los pueblos importantes de dicha costa.

Dejábamos el hotel de Donosti y evitaríamos desayunar en la ciudad para poner entonces rumbo a la zona del Monte Igueldo, desviándonos unos metros para conocer los exteriores del “Akelarre”, el restaurante de uno de los grandes maestros de la cocina vasca, Pedro Subijana.

Tras dar con la localización de dicho restaurante, dimos casualmente con un hotel situado en la cumbre de dicho monte, el Hotel Gudamendi, hotel con muy buenas panorámicas de la ciudad de San Sebastián y en donde tomaríamos un café.

Vistas del hotel y de las chicas.





El hotel disponía de un guapo jardín con mirador incluido en el que se podían apreciar algunas vistas de la ciudad con la bahía de la Concha.




Los tres en el mirador.


Abandonamos entonces este lugar para poner rumbo Oeste para llegar en un primer momento a Zarautz, lugar donde intentamos aparcar para estar un rato, pero tendríamos que desistir de dicha visita ante la imposibilidad de encontrar lugar para estacionar el coche.

Desde Zarautz, Roberto nos iba a llevar por una carretera pegada a la costa y que separaba esta localidad de otra localidad costera bastante conocida como era el pueblo de Getaria y con un buen debate intelectual que tuvimos en el coche con la pronunciación del término que da nombre a este pueblo.

Decidimos aparcar en Getaria, pueblo costero conocido por ser la localidad natal de Juan Sebastián Elcano, primer hombre que dio la vuelta al mundo.

En cuanto al tema del debate y de la etimología de la palabra, el nombre de la localidad se ha escrito como Guetaria, pero desde 1980 el topónimo oficial es Getaria, ya que es la adaptación del nombre a la ortografía moderna del euskera, pronunciándose de igual manera tanto en castellano como en lengua vasca.

Enlace con información del pueblo.


Como señalo, aparcamos en Getaria, concretamente en un aparcamiento situado al lado de la Playa de Gaztetape, al oeste del monte de San Antón.

Playa de Gaztetape.


Fuimos entonces caminando por el muro de la playa en dirección a la zona del puerto y dejando atrás esta zona de la playa.

Echando la vista atrás en nuestro avance.








Llegamos entonces a la zona del puerto, lugar de rodaje de algunas de las escenas de la película “Ocho apellidos vascos” y en donde había buen número de embarcaciones marineras, reflejo de la actividad principal del pueblo.


Alguna de las instalaciones portuarias en desuso del puerto.


Subimos hasta la zona de la iglesia del pueblo, la iglesia de San Salvador, transitando unos metros por alguna de las calles adyacentes a la misma.

Un par de imágenes de dicha zona.





Había que conocer la iglesia por dentro.





Tras entrar en la iglesia para echar un vistazo, nos fuimos a tomar algo a una de las terrazas de esta zona y en donde había buen ambiente gracias a una peña de vascos que se dejaban notar.

Vistas desde la terraza de una pequeña parte del puerto.


Abandonamos entonces la terraza y mientras Roberto iba a por el coche, las chicas esperarían a que una tienda de bebidas y de conservas abriera, para seguidamente comprar algunas latas típicas de la zona, como por ejplo de anchoas…

De nuevo en el coche y de nuevo el itinerario nos iba a ir llevando por una carretera con guapas panorámicas hacia la costa y hacia alguno de sus pueblos.

Pasaríamos por pueblos como Zumaia, Deba, Mutriku, Ondarroa,…pueblos en los que no pararíamos hasta llegar otro pueblo de la zona muy conocido por ser un destino turístico muy importante, Lekeitio, pueblo que me apetecía muy mucho el conocerlo por haberlo visto en algún reportaje en el Canal Viajes.

Enlace del pueblo.


Aparcamos unos centenares por encima del pueblo y tras perder de nuevo caminando esos centenares de metros ya nos íbamos a introducir por el pueblo camino de la zona del puerto y en la que había un buen número de bares y restaurantes.

Algunas imágenes en el pueblo.











Llegamos a la que debía ser la plaza principal del pueblo y en la que se encontraba la Basílica Asunción de Nuestra Señora.


Fuimos caminando por esta zona del puerto y buscando un lugar donde tomar y comer algo, hasta que dimos con un restaurante en el que nos gustó dos de las posibles opciones para comer, “la parrillada de pescados” o el “menú”.

Imágenes de esta zona del puerto.








Un turista “conocido” por el muelle.


Y otro par de “turistas” de cuyo nombre no me acuerdo.


Reservamos mesa afuera y como íbamos a tener que esperar un rato para sentarnos a comer, pedimos algo en la barra de este bar que recibía el nombre de “Oskarbi”.

En la barra de dicho bar.


Comeríamos de menú en este día y en mi caso probaría de primer plato unas alubias marineras y detrás un par de salmonetes, comida que resultó buena para ser de menú.

Después de la comida, fuimos a por el coche y abandonamos ya el pueblo para ir en busca de una sorpresa que Roberto nos tenía preparada, la visita a una ermita que en mi caso, desde que la descubrí el primer día en televisión, siempre me decía que tenía que ir un día a conocerla, la Ermita de San Juan de Gaztelugatze.

No llegamos hasta la ermita ya que nos conformamos simplemente verla desde un mirador situado al lado de la carretera.

Vista desde un mirador de la carretera de esta ermita situada en lo alto de un peñasco casi en medio del mar.


Una vez vista desde arriba la ermita, continuamos por la carretera en dirección a Bilbao, pasando al poco de dejar el mirador por el desvío que nos hubiera llevado a la pequeña iglesia y en donde había un aparcamiento que se encontraba, por lo que pude observar desde el coche, de autobuses y de coches hasta arriba por lo que no hubiera sido este día un día propicio para esta visita.

Roberto nos fue llevando como digo hacia la zona de Bilbao, entrando en el área de la capital vizcaína por la zona de Getxo, zona por lo que pudimos apreciar todos con gran presencia de palacetes y viviendas construidas por la alta burguesía durante la industrialización.

Nos acercamos entonces a una obra declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2006 por la Unesco, el Puente Bizkaia.

Enlace con información del Puente Vizcaya…


Imagen del puente.


Resulta que aquí se produjo la anécdota principal del viaje ya que mientras estábamos Noelia y yo intentando sacar los tickets para pasar con el coche en el transbordador del puente, resulta que miramos a nuestras espaldas hacia el carril donde estaban parados los coches que iban a pasar a la otra parte de la ría y vemos como dicho carril se encontraba totalmente libre de vehículos y en mi caso ante la observación y pregunta que le realicé a Noelia de que ¡Los coches no estaban y que a dónde se habían ido!, solo iba a poder percibir su respuesta en una frase similar a…¡Míralos por dónde van, ya montaron en el transbordador!, así que de los cuatro que estábamos en el coche, dos estaban cruzando la ría montados en el coche y a su vez en el transbordador y otros dos estábamos totalmente abandonados a nuestra suerte en una especie de “sala de espera” que tenían para que las personas pudieran esperar mientras el transbordador cruzaba de un lado a otro.

Esperamos entonces a que hiciera ese viaje de ida dicho transbordador y mientras el mismo volvía de vuelta hacia donde estábamos esperando, resulta que me dice la mujer que…¡Mira, donde está María Jesús esperando en la otra orilla…!.

La verdad se le distinguía bastante bien por como iba vestida y desde la distancia se veía como una mujer miraba hacia la otra orilla intentando localizarnos, supongo, tras el abandono “voluntario o involuntario”, ¡Nunca lo sabremos…! que habían realizado momentos antes.

A este abandono se unió otra casualidad muy rara para estos tiempos modernos que corren ya que resulta que las dos parejas no estábamos en condiciones de localizarnos ya que en el caso mío y de Noelia habíamos saltado del coche sin el móvil, por lo que la incomunicación era más que una realidad.

El transbordador iba a llegar y poco a poco fuimos pasando todos a la zona reservada para los peatones.

En estos momentos le comenté a la mujer que mejor quedábamos por detrás que ya vería lo que íbamos hacer con mi hermana por habernos abandonado.

Tranquilamente fuimos cruzando la ría viendo a mi hermana al otro lado impaciente por ver si llegábamos.

El transbordador paró y poco a poco la gente fue saliendo mientras yo le decía a la mujer que se esperara, que no había prisa y que íbamos a salir los últimos escondidos detrás de la gente para meterle un susto a mi hermana.

Dicho y hecho, ¡eso fue lo que hicimos!, pero en cuanto María Jesús vio que no habíamos llegado en esa remesa de gente, resulta que milagrosamente se le olvidaron todos los pequeños problemillas de salud que había tenido en este viaje y rápidamente tomaría dirección a un lugar (ella ha referido y jurado y perjurado que iba a montar en el transbordador para cruzar al otro lado la ría para buscarnos…).

Mientras veíamos la escena de la rapidez con la que se había empezado a moverse mi hermana, el cachondeo que yo tenía iba en aumento y el de Noelia también, pero a Noelia le saltó la alarma y me soltó algo así como..¡José, vete a por ella que se nos escapa…!.

En un momento la alcanzamos, picándola por detrás y reuniéndonos con ella, empezando todos a reírnos a carcajada suelta por lo que había pasado así que supongo que debimos organizar un buen escándalo en esos momentos por la zona.

Una vez juntos los tres, localizamos a Roberto que parecía estar “expectante” mirando a lo lejos, por lo que esperamos unos segundos a reunirnos con él con el consiguiente cachondeo de todos.

Nos fuimos entonces a por el coche, que estaba mal aparcado en doble fila y pusimos rumbo hacia Castro Urdiales (Cantabria) con un único tema de conversación y las consiguientes risas sobre lo que había pasado la media hora antes.

En aproximadamente media hora íbamos a llegar a Castro Urdiales donde Roberto había reservado cama en el hotel “Sercotel Las Rocas”, hotel de 4 estrellas.

Enlace del hotel.
http://www.lasrocashotel.com/

Descansamos algo en la habitación y al rato nos íbamos a encaminar hacia la zona del Ayuntamiento en donde había bastante gente por ser al día siguiente festivo.

Foto de la habitación.


Ya de noche, nos íbamos a encontrar con esta zona parcialmente iluminada en su conjunto monumental, hecho que se agradecía para el tema fotográfico.








Tomamos algo y nos iríamos a cenar a un restaurante al que María Jesús le tenía ganas, el “Mesón Marinero”.

No nos saldría bien esta última experiencia gastronómica del viaje ya que pedimos cuatro raciones (fritos, croquetas, pimientos rellenos, ?) y junto a la bebida nos cobrarían algo más de cien euros por casi ni cenar.

De todas maneras, al final no íbamos a podernos quejar con el resultado del viaje a nivel comidas ya que esta cena fue el único “pero” a ese nivel en todo el viaje.

Tras la cena, fuimos regresando al hotel, con parada incluida en una cafetería para tomarnos la mayoría un café (carajillo con nata en mi caso) y tras caminar unos diez-quince minutos llegaríamos al hotel para ya descansar hasta el día siguiente, día en el que pondríamos rumbo a casa, parando a comer en la zona de Llanes en uno que se me había ocurrido sobre la marcha en este día y al que le tenía también bastantes ganas de conocerlo, “Casa Xico” en Mestas de Ardisana, pero esto ya queda para el relato del siguiente post…, así que…


 ¡Hasta mañana…!.

lunes, 19 de octubre de 2015

PUENTE DE OCTUBRE (DONOSTI – CASTRO URDIALES). 2º DÍA. EL ARZAK.



2ºDía (2ª Parte). Restaurante Arzak.

Día: 10-10-2014.

Comentario:
Llegaba el Sábado por la noche y con ello el gran momento gastronómico esperado por todos, la cena en el Arzak, así que una vez que nos reunimos todos en la recepción del hotel, nos iban a llamar a un taxi para que nos acercaran al restaurante y así evitaríamos el coger el coche.

A punto de pillar el taxi.





11 euros nos cobraron por el trayecto hasta el Alto de Miracruz, zona donde está situado el restaurante y nada más posarme lo primero que iba hacer era la foto de la fachada de la casa que alberga dicho restaurante.


Página web del restaurante…


Nada más entrar ya nos iban a recibir y rápidamente nos dirigirían a la mesa que nos habían reservado en el piso de arriba.

La primera impresión que tuve nada más entrar en el comedor fue que las mesas estaban situadas más cerca de lo que suele ser normal para este tipo de sitios.

Nos sentamos los cuatro, en mi caso con la cámara en el suelo a mi lado y enseguida nos iban a traer la carta para ver los diferentes platos (aunque teníamos pensado cenar el menú degustación…).

Las chicas...





Roberto nos aconsejaría la bebida (vino tinto para nosotros y cava para ellos dos) y tras confirmar que tomaríamos dicho menú (con la elección por parte de todos de algunos platos opcionales), empezaríamos la cena con un cocktail de bienvenida.


Seguidamente íbamos a continuar con las siguientes cinco entradas a compartir entre los cuatro…

Bonito con fresa marinada.


Otra entrada…, pero antes de poner la imagen de la misma, ¡Vamos a jugar y empieza el concurso…!.

Pregunta…¿Qué es el Begihaundi?.

Respuesta…(Tic, tac, tic, tac, el tiempo pasa…).

Pues fácil, diría yo, ya que el Begihaundi es un cefalópodo de la familia del chipirón, calamar,…pudiendo alcanzar el medio metro de longitud (de hecho, yo cada poco lo pido en el Alimerka y en la pescadería saben perfectamente lo que es…).

Y la entrada es…Plátano con Begi-haundi.


Siguiente entrada…Gyoza de Gambas y Moringa.

Curiosidades sobre este plato…

Las Gyoza son una especie de empanadilla al estilo japonés, siendo en su origen un plato chino, pero adaptado como he dicho al estilo de la cocina japonesa y similar a una empanadilla consistente en masa rellena con carne y vegetales al vapor

Y la Moringa es el único género de la familia Moringaceae, llamada también Marango. Comprende este género unas 13 especies, todas las cuales son árboles de climas tropicales y subtropicales, siendo la más popular una conocida como Moringa Oleifera, árbol originario de un estado de la India.
Presenta un alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales y con múltiples propiedades beneficiosas para la nutrición y salud humanas.

Foto de dicha entrada, Gyoza de Gambas y Moringa.


Otra entrada, El Salmorejo de frambuesa con bitter.


Decir en este plato que “el tapón” también se comía ya que consistía en jamón y melón unidos.

La última entrada, digamos, La Txistorra con cerveza y mango (presentación muy original como se puede ver…).


Vinieron las cinco entradas todas a la vez e íbamos acordar los cuatro el ir pillando la misma entrada para así poder comentar lo que nos iba pareciendo cada una de ellas.

Tras las entradas, me dio por sacar una foto del vino que nos había recomendado Roberto, un “Viña Ardanza Reserva 2005 Arzak”.


Roberto y María Jesús se decantarían mejor durante la cena por un Cava “Torelló”.


Ahora iban a venir ya los platos…

El primer plato que vendría (servido por pareja), después de las cinco entradas, iba a ser…
Manzana sanguina de remolacha (manzana inyectada de remolacha acompañado de foie cremoso y “nacar” de patata).


Cromlech de Mandioca y Huitlacoche (Suflado de mandioca hidratada con huitlacoche relleno de una preparación de cebolla, té verde y foie).

Curiosidades sobre este plato.

La palabra Cromlech se refiere en sí mismo a un monumento megalítico formado por piedras o dólmenes.
Supongo que el término Cromlech en este plato es por el tema de la presentación.

La Mandioca es un tubérculo usado principalmente en las cocinas latinoamericanas y africanas, prácticamente sin grasa, rico en hidratos de carbono y con multitud de vitaminas y minerales.
Existen variedades dulces y amargas, lo que le confiere innumerables posibilidades gastronómicas.

El otro ingrediente del plato era el Huitlacoche, tratándose éste de un hongo comestible que vive como parásito en las mazorcas del maíz, presentándose como tumores de color gris que cuando maduran liberan esporas negras que le da un aspecto algo desagradable.
Se consume habitualmente guisado con ajo y acompañado de alguna salsa, siendo ingrediente de platos como las quesadillas, tacos, omelettes,…

El uso culinario de este hongo varía mucho en función del conecto ya que por ejplo, en algunos restaurantes exclusivos en Europa y EEUU es considerado un ingrediente exótico de alta cocina, mientras que por otra parte, la población de las regiones de donde es originario es bastante desconocido o percibido como una plaga.

Un par de imágenes de este par de Cromlech de Mandioca y Huitlacoche que nos dieron (una unidad por persona…).





Segundo plato…

Bogavante con polen de abeja (bogavante troceado y salteado con polen fresco, sabor ácido y dulce con panal azul), el cual venía acompañado con trozos de calabacín.





También en este segundo plato…El pescado del día con Patxarán y maíz morado (pescado del día marinado en patxarán con polvo de maíz marinado).





Tercer plato…

Kokotxas en hojas de bambú (Kokotxas de merluza a la parrilla posadas sobre una hoja de bambú y semillas de teff).

En cuanto a las semillas de teff, decir que los granos de teff son oriundos de Etiopía, pudiéndose utilizar los mismos como alternativa a la harina de trigo.


La otra parte de este tercer plato sería “Roca” de txangurro (txangurro sobre “roca de algas” y cubierta de huitlacoche.

Un trío de imágenes de “la roca”.








Todos estos platos anteriores fueron servidos en la mesa para la pareja, por lo cual todos pudimos degustar los reflejados anteriormente.

Tras estos platos, resulta que nos iba aparecer en la sala, Juan María Arzak, el cual fue pasando mesa por mesa para saludarnos a todos los comensales que estábamos en el comedor.

La verdad, nos ilusionó a todos el que nos viniera a saludar el gran chef, ilusión que se refleja perfectamente en la cara de María Jesús.


Ante la petición de hacernos una foto con él, el maitre de la sala nos emplazaría a hacerla a la salida al final de la cena.

El cuarto plato…El pescado, que cada uno podía elegir entre las varias opciones que se nos presentaban.

En mi caso y en el de Roberto, nos decantaríamos por el Tamal de Bonito (bonito asado con su mojo y punto muy jugoso, cubierto de hoja de maíz envinada y salsa púrpura).





Noelia se inclinó en este caso por el Salmonete con hojas de roble (deshojado de crujientes láminas coloridas acompañado al lomo de salmonete y jugo crustáceo).

En el caso de ella, la presentación en la mesa fue un espectáculo ya que en un primer momento le pusieron encima del mantel una especie de “Tablet” con imagen en movimiento del mar batiéndose contra la roca.

Encima de la “Tablet” le iban a colocar el plato en sí, por lo que el salmonete iba a quedar encima del mar en movimiento.
¡Un lujo de presentación…!.

Imágenes de este plato.





María Jesús escogería en esta ocasión Rape con ruibarbo (lomo de rape asado junto a filetes de ruibarbo y lirios fritos).

Decir que el ruibarbo es una especie de fruta-verdura, originaria de Asia y en donde es utilizada principalmente para temas medicinales.

Foto de dicho plato.


El quinto plato…La carne.

En mi caso, Vacuna con té verde (Lomo de vacuno ligeramente especiado, bizcocho de puerro tostado, sala de lúpulo y “ahumado de té verde”).





En el caso de Noelia y Roberto, Pichón con virutas de guitarra (pichón asado sobre un unte de frutos secos y armagnac acompañado por virutas de yuca y de “guitarra” envolviendo el conjunto con leves aromas a ciprés).


María Jesús elegiría Foie en salsa verde (foie con toques marinos como cubos de algas y salsa verde – Chateau Villefrance).


Foto de Roberto y este menda en la cena.


Los postres…

Truffón de chocolate (trufa voluminosa de cacao y azúcar que guarda en su interior un cremoso de chocolate y algarroba).


Luna cuadrada (cubo de chocolate “lunar” con interior fluído de menta, neroli y Kiwi).





Marmita de leche y espino (espino cremoso junto a la leche de oveja ahumada, crujiente de boniato y cacahuete).


Rosquillas de manzana y anís (aros de manzana asada y luego cremosa con aroma de anís e intxaur salsa de macadamia).

La macadamia es un tipo de nuez originaria de la zona de Australia, Nueva Zelanda, Hawai y Sudáfrica y las cuales han entrado en el mercado como un producto selecto.

Imagen de este postre.


Con cada uno de postres vendría una tarrina de diferentes clases de helados, como por ejplo de regaliz…


Pedimos entonces unos cafés y con los mismos nos iban a poner dos clases de “bombones”, por así llamarlos.


Después de la cena nos hicieron una foto a los cuatro juntos inmortalizando la velada.


Aproveché también para sacar una foto del comedor vacío de gente.


Bajamos entonces a la entrada del restaurante donde solicitamos la foto con Juan María Arzak, el cual iba a salir rápidamente para retratarse con los cuatro.


Trío de imágenes del menú degustación (reflejando los platos opcionales que escogimos cada uno para la cena) y que nos dieron reflejado en un papel al final de la velada.








Tras dejar el restaurante, regresaríamos al hotel en taxi (13 euros) , ya que no nos apeteció mucho trasnochar para tomar algo.

Las sensaciones al final de la cena era que habíamos asistido a una experiencia única en el ámbito de la gastronomía para cualquier persona.

No se podría poner un “pero” a la comida, a la presentación y al trato cercano por parte de todo el personal del restaurante, aconsejándonos y explicándonos los diferentes platos que nos iban poniendo sobre la mesa.

Quizás el único “pero” que pondría y que no me gustó demasiado fue la excesiva cercanía de unas mesas con otras en la sala del comedor.


En cuanto al precio, saldríamos el cubierto a unos 240 euros por persona, un precio que está claro que está a niveles estratosféricos de lo que sale cualquier persona cuando va a comer por fuera, pero cuando algunas personas se asombran con este tipo de menús y de sus precios en restaurantes catalogados a nivel mundial en el top 10, yo les preguntaría lo siguiente…

¿Cuántos caprichos que uno se puede hacer por 240 euros están en el top 10 a nivel mundial y a su vez sean experiencias únicas en el nivel que sea…?.

Está claro que al final se trata básicamente de prioridades, pero aun así, se admiten respuestas…


¡Ah, que se me olvidaba...!....y....¡Hambre no se pasó para nada...!.